
Por: Jorge García Maldonado
Twitter:@jgarciacontacto
En lo que va del año, la firma automotriz alemana Volkswagen ha realizado diversas actividades para vincular a su actual modelo Beetle, con el mítico escarabajo que tanto se arraigó en la cultura mexicana y que dejó de producirse en julio de 2003. ¿Qué busca VW relacionando estos dos modelos totalmente distintos, dirigidos a segmentos diametralmente opuestos? ¿Qué tan bien le caerá al consumidor que después de haberse gastado más de 200 mil pesos en comprarse su Beetle, le dijeran que compró el nuevo Vocho?
Cierto es que el Volkswagen Beetle “original”, ese mítico automóvil dueño de las tres “b” (bueno, bonito y barato) que llegó a nuestro país en marzo de 1954 y que se produciría en masa un año más tarde en una planta de ensamblaje cerca de la Ciudad de México, es uno de los grandes éxitos en toda la historia de la industria automotriz. Con cerca de 21,5 millones de unidades vendidas en todo el mundo, el bautizado como “Vocho” por la cultura mexicana, desapareció de los pisos de venta en julio de 2003, cuando la llamada ‘Última edición’ –comprendida por sólo 3 mil unidades a un precio de 84 mil pesos cada una–, fue dada a conocer como la versión del adiós para el modelo.
Punto, finito, el Vocho se fue, ya era historia.
Seis años antes de su desaparición, en 1997, debutó el por muchos considerado como su digno sucesor (me incluyo), el llamado New Beetle. Sin embargo, la marca puso mucho énfasis (oh sí, lo recuerdo bien) en resaltar que si bien su concepto era inspirado por el escarabajo original, el nuevo Beetle no tenía nada qué ver: motorización distinta, equipamiento de seguridad distinto, manejo distinto, prestaciones distintas, y sobretodo, targets (públicos meta) y precios distintos.
El Vocho estaba dirigido a consumidores muy diferentes, desde aquel taxista que juntaba su dinero para ponerse a trabajar en su nueva unidad, el joven que con mucho esfuerzo ahorró para poderse comprar por fin un automóvil o simplemente aquel que buscaba un vehículo barato en cuanto a precio y mantenimiento. El Vocho respondía cabalmente a todas estas promesas. Por otro lado, el Nuevo Beetle se enfocaba (y de hecho lo está) en un consumidor dinámico, en busca de un auto cool de excelentes prestaciones, gran manejo y divertido, con espacio hasta para portar una flor en el tablero, prácticamente un auto para jóvenes éxitosos. Obviamente, el precio era (y es) superior, triplicando en su modelo de entrada el último precio que tuvo en su momento el Vocho en su última edición.
En pocas palabras, Vocho y New Beetle, mundos apartes.
En lo que va del año 2012, Volkswagen ha implementado una campaña de mercadotecnia que busca ahora, casi 10 años después de la desaparición del Vocho, vincular al desaparecido escarabajo con el Beetle. En abril realizó la gira “The Vocho Tour”, recorriendo 19 ciudades de la República Mexicana con el objetivo, de acuerdo a la marca, ‘de reafirmar el sentido de pertenencia del “Vocho”, actualmente conocido como The Beetle’. También, durante el pasado mes de julio, la armadora alemana llevó a cabo una acción denominada “The Beetle Immersion”, que consistió en el hundimiento de una escultura llamada “The New Vocho” en el parque nacional marino de Cancún, con el objetivo de crear un arrecife artificial y preservar la vida marina.
A decir de la marca, estas acciones buscan acudir al tema sentimental del mexicano, que le recuerde ese primer coche familiar o aquel en el que aprendió a manejar. Para Volkswagen está claro, el Beetle es el nuevo Vocho. Un auto que hoy por hoy representa el 2% por ciento de las ventas de Volkswagen en México, con 2,420 unidades vendidas el año pasado, de acuerdo a datos de la armadora.
Valiente lo es e inteligente también. Pocas marcas en el mundo pueden tener un elemento ancla tan fuerte como lo es el Vocho en sí mismo, y acudir a la historia casi siempre trae buenos resultados. Sin embargo, no creo que un consumidor que gastó más de 200 mil pesos en un vehículo en busca de reflejar estatus así como parte de su éxito personal, le haga “clic” el concepto de que después de todo, se compró el nuevo Vocho.
Interesante enfoque mercadológico, habrá que revisar los números de la marca a finales de año y revisar si ese 2% que hoy representa Beetle para VW en México se movió positivamente. El tiempo lo dirá.
Pero déjeme saber su opinón. Nos vemos en @jgarciacontacto para hablar de autos, mercadotecnia, negocios, estilo de vida y mucho más.
Desde este lado de la web.






{ 1 comment… read it below or add one }
Excelente articulo mucha gente y me incluyo no teniamos idea del “nuevo Vocho”, obiamente como buen mexicano nos enganchamos con la historia, pero si cabe mencionar que el simple aspecto de este auto no me deja muchas referencias que sea igual de economico que el anterior, sobre todo en un momento tan dificil economicamente hablando. Por otro lado VW necesita un auto para competir con marcas como El nuevo Atos, nissan march o en todo caso el Spark autos juveniles que en mi opinion han ganado el mercado de los autos economicos juveniles, ya que pointer no encaja mucho en este estilo. Felicidades por el articulo muy muy interesante.